Hay un momento en agosto en el que Cali deja de ser únicamente la capital mundial de la salsa para convertirse en el gran escenario donde late el corazón del Pacífico colombiano. El sonido profundo de las marimbas se mezcla con el eco de los cununos y los bombos, mientras el aroma del encocado, el arrechón y el viche invade los corredores del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Allí, entre cantos ancestrales, tejidos artesanales y sonrisas que cuentan historias de ríos, manglares y selvas infinitas, se entiende que esta celebración es mucho más que un evento cultural: es la memoria viva de una región que ha encontrado en la música la forma más poderosa de preservar su identidad.
Este año, esa historia suma un nuevo protagonista. Por primera vez, Avianca se convierte en patrocinador oficial del Festival Petronio Álvarez, una decisión que trasciende el respaldo a un evento y refleja una apuesta por fortalecer la conexión entre el turismo, la cultura y el desarrollo económico del Pacífico colombiano.
La alianza llega en un momento clave para una región que cada año conquista a más viajeros interesados en descubrir experiencias auténticas. Del 9 al 17 de agosto, miles de visitantes volverán a reunirse en Cali para vivir una celebración donde la música afrocolombiana dialoga con la gastronomía tradicional, las bebidas ancestrales, la artesanía y las expresiones culturales que durante generaciones han definido la identidad del litoral Pacífico.
Sin embargo, ningún festival logra proyectarse al mundo sin un puente que acerque a los viajeros. En ese escenario, la conectividad aérea se convierte en un actor silencioso pero determinante. Avianca ha consolidado a Cali como uno de los principales centros de conexión del país, operando más de 180 vuelos semanales y ofreciendo 10 rutas directas que enlazan la ciudad con destinos nacionales e internacionales.
Las cifras reflejan esa dinámica. Solo durante el primer semestre de 2026, la aerolínea realizó más de 9.500 vuelos desde y hacia la capital del Valle del Cauca, movilizando a más de 1,2 millones de pasajeros. Detrás de esos números hay historias de familias que regresan a casa, emprendedores que fortalecen sus negocios, artistas que llevan su talento a nuevos escenarios y viajeros que descubren una región donde la diversidad cultural se convierte en una experiencia inolvidable.
Porque el verdadero valor del Festival Petronio Álvarez no reside únicamente en sus conciertos. Está en la posibilidad de escuchar una marimba interpretada por quienes heredaron ese conocimiento de sus abuelos; de conversar con cocineras tradicionales que conservan recetas transmitidas durante siglos; de caminar entre artesanos que transforman fibras naturales en auténticas obras de arte; y de comprender que el Pacífico colombiano es una de las expresiones culturales más ricas y diversas de América Latina.
El crecimiento turístico de Cali también ha encontrado un nuevo impulso gracias a esta riqueza cultural. Durante la última década, la ciudad ha ampliado su oferta más allá de la salsa para consolidarse como un destino donde convergen festivales internacionales, gastronomía de autor, naturaleza cercana y un patrimonio afrodescendiente reconocido por su enorme valor histórico y social.
En ese proceso, la conectividad ha sido un factor decisivo. Cada vuelo representa una oportunidad para acercar nuevos visitantes a una ciudad que hoy se proyecta como una de las grandes puertas de entrada al Pacífico colombiano. La experiencia comienza incluso antes de llegar a los escenarios del festival: desde el aire, el paisaje cambia lentamente hasta revelar el inmenso Valle del Cauca, antesala de una región donde los ríos desembocan en el océano y las montañas abrazan una de las mayores biodiversidades del planeta.
«Nuestra alianza con el Petronio Álvarez va más allá de un patrocinio tradicional; es un respaldo real a la competitividad, al turismo y a la proyección internacional de Cali, del Valle del Cauca y del Pacífico colombiano», resume Ángela María Orozco, vicepresidenta senior de Asuntos Corporativos de Avianca, al explicar el alcance de esta iniciativa.
La declaración cobra sentido cuando se observa el impacto que un evento como el Petronio genera sobre hoteles, restaurantes, operadores turísticos, artesanos, músicos y pequeños emprendedores que encuentran en el festival una plataforma para mostrar al mundo el talento y la creatividad del Pacífico. La cultura, en este caso, deja de ser únicamente patrimonio para convertirse también en motor de desarrollo económico y cohesión social.
Avianca, que durante más de ocho décadas ha acompañado la evolución de la aviación colombiana, entiende que conectar territorios significa mucho más que transportar pasajeros. Significa acercar culturas, facilitar encuentros y permitir que historias locales encuentren nuevos públicos más allá de las fronteras nacionales.
Mientras las marimbas vuelven a sonar en Cali y los ritmos del Pacífico llenan de vida cada rincón del Festival Petronio Álvarez, también despegan cientos de vuelos que acercan a viajeros de distintas latitudes a una de las celebraciones culturales más auténticas de Colombia. Cada aterrizaje representa una nueva oportunidad para descubrir una región donde la música se convierte en lenguaje universal, la gastronomía cuenta historias ancestrales y la hospitalidad hace sentir al visitante parte de una comunidad que celebra con orgullo sus raíces.
En esa convergencia entre tradición, turismo y conectividad, Cali continúa consolidándose como una ciudad que mira hacia el futuro sin renunciar a la fuerza de su identidad. Y ahora, con Avianca como aliado del Festival Petronio Álvarez, el viaje hacia el corazón del Pacífico colombiano comienza incluso antes de escuchar el primer golpe de marimba, recordándonos que los destinos más memorables no solo se visitan: también se sienten, se comparten y permanecen para siempre en la memoria de quien los vive.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes



































