El rugido de un avión al despegar nunca habla únicamente de un vuelo. También habla de inversión, empleo, turismo, comercio y oportunidades para regiones que encuentran en la conectividad aérea una puerta al desarrollo. Bajo esa visión, LATAM Airlines Colombia presentó el balance de su gestión durante el primer semestre de 2026 y, al mismo tiempo, envió un mensaje al nuevo Gobierno: el crecimiento del transporte aéreo dependerá de decisiones estratégicas que permitan fortalecer la competitividad del país.
La aerolínea llega a esta conversación con resultados positivos. A pesar de un semestre marcado por el incremento en los costos del combustible, la incertidumbre electoral y un entorno competitivo, LATAM mantuvo estabilidad financiera, transportó más de cinco millones de pasajeros en Colombia, conservó su posición como el segundo operador del mercado y continuó mejorando indicadores de satisfacción, reputación y preferencia entre los viajeros.
“Para el caso de LATAM, nos toma muy bien parados una coyuntura como esa, con una disciplina financiera en la cual estamos estables financieramente, resultados positivos que hemos venido informando y que nos han permitido no solo seguir avanzando con esta situación de un mayor costo, sino seguir aprovechando las oportunidades que han venido hacia adelante”, afirmó Erika Zarante, CEO de LATAM Airlines Colombia.
Con ese respaldo, la compañía aseguró que el sector aéreo debe convertirse en uno de los aliados estratégicos del nuevo Gobierno para impulsar el turismo, la inversión y la competitividad del país, y presentó una agenda de cinco prioridades que considera fundamentales para el futuro de la aviación colombiana.
1. Invertir en infraestructura para fortalecer la conectividad
Para LATAM, el principal desafío consiste en modernizar la infraestructura aeroportuaria del país. La aerolínea considera prioritario fortalecer a El Dorado como el gran hub de Colombia mediante mejoras operacionales de corto plazo, una gestión eficiente de los slots y el desarrollo del proyecto El Dorado Max, evitando medidas que resten competitividad frente a otros centros de conexión de la región. También plantea acelerar las inversiones en Medellín, Cali, Cartagena y Barranquilla, además de mejorar la infraestructura de los aeropuertos regionales para ampliar la conectividad.
2. Recuperar la institucionalidad de la Aerocivil
La compañía considera indispensable contar con una Aerocivil más ágil, con procesos simplificados y capacidad para tomar decisiones técnicas de manera oportuna, manteniendo siempre los estándares de seguridad operacional que exige la industria.
3. Garantizar el suministro de combustible y revisar su regulación
El combustible continúa siendo uno de los principales costos para las aerolíneas. Por ello, LATAM propone garantizar el abastecimiento, permitir la incorporación del Jet A como alternativa y revisar la modificación de la fórmula del precio del combustible para mantener la referencia internacional y evitar incrementos que afecten la competitividad del sector.
4. Avanzar hacia una descarbonización que impulse el crecimiento
La sostenibilidad debe ser una prioridad, pero sin convertirse en un obstáculo para el desarrollo de la aviación. LATAM plantea fortalecer la hoja de ruta para los combustibles sostenibles de aviación (SAF), revisar el mercado de carbono e impulsar incentivos que permitan reducir emisiones mientras Colombia se consolida como referente regional en combustibles sostenibles.
5. Revisar las tasas y cargos aeroportuarios
Finalmente, la aerolínea pidió una revisión estructural de las tasas e impuestos que hoy asume el sector, con reglas claras y costos coherentes con los servicios prestados. El objetivo, según la compañía, es mejorar la competitividad del país y evitar que mayores costos terminen trasladándose al pasajero.
“Tenemos claro que este gobierno tiene temas muy importantes sobre la mesa, pero para nosotros el sector aéreo y el turismo se vuelven dos hitos que tienen que empezar a desarrollarse. El país no puede seguir perdiendo competitividad”, aseguró Erika Zarante al explicar la importancia de construir políticas públicas que permitan al transporte aéreo seguir impulsando el crecimiento económico.
La directiva también reiteró que la aviación debe entenderse como un habilitador del desarrollo nacional. “El sector aéreo habilita turismo, habilita inversión, habilita carga y logística, conecta comunidades. LATAM vino a poner sobre la mesa la inversión, el crecimiento que quiere seguir teniendo en el país y seguir aportando a las regiones y a la economía”, concluyó.
Más que una agenda para la industria, las cinco prioridades planteadas por LATAM representan una hoja de ruta para un país que busca hacer del turismo uno de sus motores económicos. La decisión ahora estará en manos del nuevo Gobierno, que tendrá el reto de convertir la conectividad aérea en una verdadera política de Estado para que Colombia siga despegando hacia un crecimiento más competitivo, sostenible e incluyente.
Por: Carlos Amaya


































