Septiembre tiene un significado particular en México. Es el mes de la Independencia, pero también una época en la que la música, la gastronomía, las tradiciones y el orgullo por la identidad nacional ocupan las calles. Y en Guanajuato, ese relato histórico adquiere una dimensión especial: aquí comenzó la historia que transformaría al país.
En Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia Nacional, ocurrió en 1810 el histórico Grito de Dolores, considerado el inicio del movimiento independentista. Más de dos siglos después, cada septiembre ese episodio deja de ser solamente una referencia en los libros de historia y vuelve a hacerse presente en las celebraciones, las plazas y las calles del estado.
Durante las Fiestas Patrias, Guanajuato recibe a quienes quieren acercarse a las tradiciones mexicanas en un escenario donde la historia forma parte de la vida cotidiana. La música acompaña las celebraciones, los colores patrios aparecen en las calles y la gastronomía se convierte en otra manera de contar la identidad de la región.
El recorrido puede comenzar precisamente en Dolores Hidalgo, donde la historia de la Independencia convive con otras expresiones culturales. La localidad también conserva una importante tradición artesanal y está vinculada al legado de José Alfredo Jiménez, uno de los grandes nombres de la canción ranchera mexicana.

En la capital del estado, declarada Patrimonio de la Humanidad, la celebración ofrece otra perspectiva. Sus emblemáticos callejones, su arquitectura y el ambiente festivo permiten recorrer una ciudad en la que el patrimonio histórico se mezcla con la vida contemporánea.
San Miguel de Allende, por su parte, suma arte, gastronomía, historia y experiencias contemporáneas a la propuesta turística de Guanajuato. El resultado es un recorrido que permite conocer distintas facetas del estado sin separar la cultura de la experiencia del viajero.
La comida ocupa un capítulo propio durante estas fechas. Las enchiladas mineras, las guacamayas, la cajeta de Celaya y las nieves artesanales de Dolores Hidalgo forman parte de los sabores que identifican al territorio. A ellos se suma la cocina tradicional que mantienen las cocineras de diferentes regiones del estado.
El viaje también puede llevar a descubrir las bebidas que forman parte de la identidad productiva de Guanajuato. Tequila, mezcal y vinos guanajuatenses aparecen en diferentes rutas y experiencias turísticas que permiten conocer estos productos a través de recorridos y degustaciones en sus lugares de origen.
Otro atractivo está en sus seis Pueblos Mágicos: Comonfort, Dolores Hidalgo, Jalpa de Cánovas, Mineral de Pozos, Salvatierra y Yuriria. Cada uno ofrece una aproximación diferente a las tradiciones y a la identidad cultural del estado, ampliando las posibilidades de un viaje que puede ir mucho más allá de las celebraciones centrales de septiembre.

La conectividad facilita además combinar diferentes puntos del recorrido. Guanajuato cuenta con acceso aéreo a través del Aeropuerto Internacional del Bajío y se encuentra aproximadamente a cuatro horas por carretera de Ciudad de México, lo que permite integrarlo con otros destinos dentro de un viaje por el país.

Las Fiestas Patrias, entonces, pueden entenderse como una puerta de entrada a Guanajuato. El visitante llega atraído por una celebración nacional, pero encuentra mucho más: ciudades históricas, pueblos, música, gastronomía, bebidas, artesanía y relatos que siguen formando parte de la vida de sus habitantes.
En septiembre, Guanajuato no solamente recuerda el comienzo de la Independencia. También muestra, a través de sus calles, sus sabores y sus tradiciones, una parte de la historia que ayudó a construir la identidad de México.
Hay lugares donde la historia se conserva. En Guanajuato, durante las Fiestas Patrias, la historia vuelve a sentirse en las calles.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes




































