Hay viajes que nacen de un mapa, otros de una promoción, pero hay algunos que comienzan con un gol. Basta el sonido del pitazo final, un abrazo compartido frente a la pantalla y la certeza de que Colombia sigue en carrera para que miles de personas empiecen, casi al mismo tiempo, a imaginar maletas, pasaportes y rutas aéreas hacia un mismo lugar. Esta vez ese lugar tiene nombre propio: Kansas.
La clasificación de la Selección Colombia como líder del Grupo K en el Mundial de 2026 no solo encendió la ilusión deportiva. También activó uno de los fenómenos más poderosos del turismo: el deseo de estar allí, de vivir la historia en primera persona, de cambiar la comodidad del sofá por la emoción irrepetible de un estadio vestido de amarillo.
Ese sentimiento quedó reflejado de inmediato en las plataformas de búsqueda de Viajes Falabella, donde el interés por viajar a Kansas creció más de un 1.000 % desde el sábado, cuando quedó confirmado que el seleccionado nacional disputará allí los dieciseisavos de final frente a Ghana.
No se trata únicamente de cifras. Detrás de ese crecimiento hay familias reorganizando sus vacaciones, amigos revisando vuelos hasta la madrugada, parejas que decidieron convertir un partido de fútbol en la excusa perfecta para vivir una aventura internacional y aficionados convencidos de que algunos recuerdos solo existen cuando se viven en directo.
«Hemos registrado un crecimiento muy positivo en las búsquedas hacia Kansas. Incluso antes de confirmarse si la Selección jugaría allí o en Toronto, desde la semana pasada venimos observando incrementos significativos frente al mismo período del año anterior. Sabemos que los colombianos siguen a la Selección por naturaleza y, a medida que el torneo avance, esperamos mantener cifras destacadas como las vistas en la Copa América. Además, este es un momento propicio para viajar, considerando la cotización del dólar que favorece la dinámica impulsada por el torneo global», confirma Daniel Figueroa, gerente comercial de Viajes Falabella.
Y es que, además del entusiasmo futbolero, existe un ingrediente que favorece este momento. La cotización del dólar por debajo de los 3.500 pesos representa un alivio para muchos viajeros colombianos, haciendo que la posibilidad de acompañar a la Selección sea hoy mucho más alcanzable que hace algunos meses.
Kansas deja entonces de ser simplemente una ciudad del medio oeste estadounidense para convertirse en el próximo escenario de miles de historias. Será el lugar donde se escucharán himnos cantados con la voz quebrada por la emoción, donde camisetas amarillas ocuparán aeropuertos, hoteles y restaurantes, y donde cada esquina podrá convertirse en el punto de encuentro de colombianos llegados desde distintas regiones del país con un mismo propósito: alentar.
Ante la creciente demanda, Viajes Falabella recomienda actuar con rapidez. Reservar con anticipación puede marcar la diferencia tanto en disponibilidad como en tarifas. También aconseja comparar alternativas entre vuelos y alojamiento por separado frente a paquetes completos, considerar itinerarios con escalas que suelen ofrecer mejores precios y verificar la cercanía del hotel al estadio, un detalle que puede transformar por completo la experiencia durante los días del partido.
Actualmente, la agencia ofrece opciones de vuelos desde Bogotá con escalas en Miami y Washington y regreso vía Filadelfia y Miami, así como paquetes que combinan transporte aéreo y alojamiento con diferentes alternativas para ajustarse a distintos presupuestos. Eso sí, recuerda que la boleta para ingresar al estadio debe adquirirse exclusivamente a través de los canales oficiales del torneo y que para viajar a Estados Unidos es indispensable contar con pasaporte vigente y visa estadounidense aprobada.
Mientras el balón sigue rodando en el Mundial, también despegan los aviones cargados de ilusión. Porque el turismo y el fútbol comparten algo esencial: ambos tienen la capacidad de conectar personas, crear recuerdos imborrables y demostrar que las distancias desaparecen cuando existe una pasión lo suficientemente grande para recorrerlas.
Kansas espera. Y para miles de colombianos, el viaje ya comenzó mucho antes del abordaje. Empezó en el instante exacto en que la Selección aseguró su clasificación y confirmó, una vez más, que cuando Colombia juega un Mundial, también viaja un país entero.



































