La industria aérea está entrando en una nueva era. Los pasajeros quieren aeropuertos más ágiles, pasaportes digitales y herramientas de inteligencia artificial para organizar sus viajes. Sin embargo, mientras la tecnología abre nuevas posibilidades, los trámites migratorios siguen convirtiéndose en un obstáculo para millones de personas. Así lo revela la Encuesta Global de Pasajeros 2026 de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Hay un cambio silencioso en la manera de viajar. Antes, elegir un destino significaba recorrer agencias, consultar folletos, comparar tarifas y dedicar horas a organizar un itinerario. Hoy, buena parte de ese proceso comienza frente a una pantalla, con una pregunta a una herramienta de inteligencia artificial. Y cuando llega el momento de atravesar un aeropuerto, cada vez más viajeros esperan que su rostro, su identidad digital y su teléfono móvil hagan más sencillo un recorrido que durante décadas estuvo marcado por documentos, filas y controles sucesivos.
La transformación ya no pertenece a un futuro lejano. Está ocurriendo y tiene cifras que empiezan a dibujar el nuevo perfil del viajero internacional.
La Encuesta Global de Pasajeros 2026 de IATA, presentada el 28 de octubre en Macao, recoge más de 10.000 respuestas de pasajeros de más de 200 países y revela tres tendencias que están marcando el rumbo de la industria aérea: la creciente aceptación de la biometría, el protagonismo de la inteligencia artificial en la planificación de los viajes y la preocupación por los requisitos de inmigración, que están llevando a muchos viajeros a desistir de visitar determinados destinos.
El estudio deja una paradoja sobre la mesa: mientras los pasajeros quieren viajar con herramientas digitales que simplifiquen cada etapa, los procedimientos de entrada a los países continúan representando una barrera.
La biometría comienza a cambiar la experiencia aeroportuaria
El rostro podría convertirse en uno de los documentos más importantes para atravesar un aeropuerto. No porque desaparezcan los pasaportes de inmediato, sino porque los sistemas de identificación biométrica están ganando terreno entre los viajeros.
Según IATA, el 58 % de los pasajeros utilizó biometría durante su paso por un aeropuerto en los últimos 12 meses. La cifra representa un crecimiento frente al 50 % registrado en 2025 y un avance de 24 puntos porcentuales respecto a 2022.
La aceptación también es significativa: el 87 % de quienes han utilizado esta tecnología manifiesta estar satisfecho con la experiencia.
Pero el dato que permite entender hacia dónde se dirige la industria es otro: el 78 % de los encuestados estaría dispuesto a compartir su información biométrica para evitar mostrar repetidamente el pasaporte o la tarjeta de embarque durante los controles aeroportuarios.
Entre quienes aceptan esta posibilidad, el 75 % prefiere registrarse una sola vez y con anticipación para utilizar el reconocimiento automatizado durante todo su recorrido por el aeropuerto.

La aspiración es clara: menos filas, menos trámites repetidos y más tiempo para disfrutar el viaje.
Nick Careen, vicepresidente sénior de Operaciones, Seguridad y Protección de IATA, considera que los pasajeros están adoptando estas herramientas porque buscan una experiencia más sencilla y fluida.
Para el directivo, la biometría puede generar beneficios tanto para los viajeros como para los gobiernos y las aerolíneas, siempre que exista un marco que permita utilizar identidades digitales seguras.
El pasaporte digital quiere entrar en escena
La transformación no termina en el reconocimiento facial. El teléfono móvil también empieza a perfilarse como el centro de operaciones del viajero.
La encuesta muestra que el 84 % de los pasajeros tiene interés en utilizar un pasaporte digital para realizar la facturación en línea, en lugar de presentar el documento físico.
Otro 82 % estaría dispuesto a compartir su pasaporte digital con una aerolínea después de efectuar una reserva y completar el pago, si esto le permite recibir servicios más personalizados, como información sobre los requisitos de visado.
El mismo porcentaje manifiesta interés en contar con un teléfono inteligente que integre monedero digital, pasaporte y tarjetas de fidelidad para reservar, pagar y gestionar los procedimientos aeroportuarios tanto a la salida como a la llegada.
Sin embargo, esta transformación también plantea una pregunta fundamental: ¿qué sucede con la privacidad?
El 59 % de los pasajeros expresa preocupación por una posible filtración de sus datos biométricos. El 49 % teme que su información sea compartida con otras entidades y el 41 % considera que no existe suficiente transparencia sobre el tratamiento de sus datos personales.
La tecnología despierta entusiasmo, pero su adopción depende también de la confianza. La comodidad no puede convertirse en una razón para descuidar la seguridad de la información.
La inteligencia artificial ya participa en la elección del próximo viaje

Si hay una transformación que merece especial atención para las aerolíneas, las agencias de viajes, los hoteles y los destinos turísticos, es la manera como la inteligencia artificial está entrando en las decisiones de compra.
IATA encontró que el 49 % de los viajeros ya ha utilizado herramientas de IA para planificar sus viajes.
¿Para qué las utilizan?
- 21 % para buscar vuelos hacia un destino específico.
- 19 % para encontrar vuelos más económicos.
- 17 % para inspirarse y descubrir qué destino visitar.
Estos resultados muestran que la inteligencia artificial comienza a intervenir desde el primer momento de la experiencia turística: cuando una persona todavía no ha comprado un tiquete, pero está explorando posibilidades, comparando alternativas o imaginando su próximo viaje.
Para las aerolíneas, el desafío consiste ahora en tener presencia en esos nuevos espacios de consulta y facilitar que las recomendaciones digitales se conviertan en reservas reales.
Careen señaló precisamente que las compañías deben procurar que sus ofertas aparezcan en los sistemas de inteligencia artificial, pero también incorporar enlaces prácticos que permitan pasar de la consulta a la compra.
Esta reflexión tiene implicaciones para toda la cadena turística. Los destinos, hoteles, operadores y agencias tendrán que comprender que la competencia por atraer viajeros también se está trasladando a los entornos digitales donde las personas buscan inspiración y toman decisiones.
El 43 % de los viajeros ha desistido de visitar un destino por los trámites migratorios
Aquí aparece uno de los resultados más inquietantes de la investigación.
Mientras la tecnología promete eliminar obstáculos, los requisitos de inmigración están haciendo que muchos viajeros reconsideren sus planes.
El 43 % de los pasajeros afirma que los requisitos de entrada a un país lo han disuadido de visitar un destino. En 2025, ese porcentaje era del 33 %. Es decir, el indicador aumentó diez puntos porcentuales en un año.

Entre quienes desistieron de viajar por estas condiciones, el 53 % señala que el proceso es demasiado complejo. La privacidad y el costo aparecen con un 17 % cada uno.
La seguridad también tiene un peso importante en las decisiones de viaje. Entre los pasajeros que han evitado un destino debido a conflictos geopolíticos, el 72 % identifica la seguridad como la razón principal, mientras que el 13 % menciona la incertidumbre sobre la posibilidad de realizar el viaje.
La conclusión es relevante para los países que compiten por atraer turismo internacional: no basta con tener paisajes, atractivos culturales, infraestructura hotelera o conexiones aéreas. También es necesario facilitar la llegada de los visitantes.
Un trámite complicado puede terminar alejando a un turista antes de que conozca el destino.
Los viajeros quieren resolver sus trámites antes de llegar al aeropuerto
La encuesta también identifica una disposición importante hacia la digitalización de los procedimientos migratorios.
El 86 % de los pasajeros estaría dispuesto a compartir digitalmente su información de inmigración antes de iniciar el viaje, con el propósito de agilizar los controles. En 2025, este indicador se ubicaba en el 83 %.
Además, el 45 % preferiría completar los trámites migratorios antes de llegar al aeropuerto, frente al 41 % del año anterior.
La preferencia por los visados electrónicos también es evidente: el 60 % optaría por solicitarlos a través de internet, mientras que el 25 % prefiere hacerlo presencialmente en un consulado o embajada.
Para IATA, el reto está en conseguir que los gobiernos utilicen estándares comunes para verificar los documentos digitales. Aunque más de 100 países expiden visados electrónicos, su comprobación continúa siendo poco uniforme.
Careen considera que las herramientas para resolver esta situación ya existen y que los gobiernos deberían avanzar en su adopción.
Latinoamérica y el Caribe, entre las regiones con mayor satisfacción
El estudio también permite observar diferencias regionales que resultan interesantes para la industria turística.
Latinoamérica y el Caribe ocupan el segundo lugar mundial en satisfacción de los pasajeros y registran el mayor incremento frente a 2025.
Los viajeros de esta región se encuentran entre los más dispuestos a completar los trámites migratorios con anticipación y compartir digitalmente su información antes de llegar al aeropuerto.
Sin embargo, la adopción de datos biométricos todavía está por debajo de la media de otras regiones. Además, existe una preocupación especialmente alta sobre la manera en que se comparten y administran los datos personales.
En otras regiones, el comportamiento presenta matices diferentes:
- África: sus viajeros se encuentran entre los más satisfechos, pero también son quienes con mayor frecuencia han visto frustrados sus planes por requisitos migratorios.
- Asia-Pacífico: registra los niveles más altos de satisfacción y un interés importante en la biometría, aunque persiste la preocupación por la seguridad de los datos.
- Europa: presenta el nivel más bajo de satisfacción general y una mayor cautela frente a la adopción de tecnologías digitales.
- Norteamérica: lidera el uso de biometría, pero también registra importantes preocupaciones por la filtración y el intercambio de información.
- Oriente Medio: encabeza el uso de inteligencia artificial para planificar viajes, así como la utilización de pasaportes digitales e identificación biométrica.
El futuro de los viajes se juega entre tecnología, confianza y facilidad

Los resultados de IATA dejan un mensaje que va mucho más allá de la operación aeroportuaria. La industria turística está frente a un viajero que quiere decidir con mayor libertad, encontrar mejores alternativas, recibir servicios personalizados y atravesar los aeropuertos sin perder tiempo en procedimientos repetitivos.
La inteligencia artificial está modificando la manera de descubrir destinos; la biometría busca simplificar los controles y los pasaportes digitales prometen integrar buena parte de la experiencia en un solo dispositivo.
Pero ninguna de estas innovaciones tendrá todo su potencial si los países no trabajan también en facilitar la entrada de visitantes, proteger sus datos y construir procedimientos migratorios más sencillos.
El próximo gran salto de los viajes no dependerá solamente de volar más rápido o tener aviones más modernos. También dependerá de lo fácil que resulte decidirse por un destino, comprar un tiquete, cruzar una frontera y comenzar a descubrir el mundo.
Fuente: Encuesta Global de Pasajeros 2026 de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), basada en más de 10.000 respuestas de pasajeros de más de 200 países.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Turismo




































