En un continente donde la hospitalidad se siente tanto como se vive, Marriott International celebra con orgullo que ocho de sus propiedades en el Caribe y Latinoamérica hayan sido distinguidas en la Guía MICHELIN Key 2025, el nuevo referente mundial de excelencia hotelera. Este reconocimiento, reservado para lugares que logran emocionar más allá del confort, destaca hoteles donde la arquitectura, el servicio, la gastronomía y la autenticidad cultural se entrelazan para crear experiencias que dejan huella.
En una región que vibra entre el trópico, las montañas y la historia, cada una de estas propiedades encarna un tipo de lujo distinto: el lujo con alma, con raíces, con sentido del lugar.
Costa Rica: el arte de habitar la naturaleza
Entre los manglares y las aguas turquesas del Pacífico costarricense, Nekajui, a Ritz-Carlton Reserve se alza como un santuario de bienestar y sostenibilidad. Ganador de Two Keys, este refugio redefine el lujo a través de la conexión con la tierra: arquitectura inspirada en el entorno, materiales naturales y un ritmo pausado que invita al huésped a respirar con la selva.
A pocos kilómetros, El Mangroove, an Autograph Collection, ofrece una elegancia relajada donde el diseño bohemio dialoga con los sonidos del mar y el aroma del bosque tropical. Su encanto radica en lo sensorial, en esa mezcla de lujo y libertad que solo un destino como Guanacaste puede ofrecer.
Perú: entre el pasado sagrado y la sofisticación moderna
El corazón del Valle Sagrado late en Tambo del Inka, a Luxury Collection Resort & Spa, distinguido con One Key. Rodeado por montañas ancestrales y atravesado por el río Vilcanota, este resort es un homenaje a la cultura andina. Aquí, los tratamientos del Kallpa Spa rescatan ingredientes y rituales tradicionales, y cada espacio parece respirar la espiritualidad del lugar.
En Cusco, el JW Marriott El Convento Cusco es una joya arquitectónica donde el lujo y la historia se funden. Levantado sobre los restos de un antiguo convento colonial, conserva muros de piedra inca y techos abovedados que invitan a un viaje en el tiempo. Cada rincón es un testimonio del respeto por el pasado, reinterpretado con elegancia contemporánea.
Y frente al Pacífico, Hotel Paracas, a Luxury Collection Resort, ofrece otro tipo de retiro: mar, desierto y diseño en perfecta armonía. Sus balcones privados, su gastronomía marina y su atmósfera de calma lo convierten en un punto de encuentro entre la naturaleza y la sofisticación.
México: el lujo se escribe con identidad
En México, el reconocimiento MICHELIN brilla con fuerza. Zadún, a Ritz-Carlton Reserve (Two Keys), en Los Cabos, es una oda al paisaje. Donde el desierto se encuentra con el mar, sus suites y villas privadas son espacios de contemplación y arquitectura orgánica. Cada experiencia celebra la cultura mexicana con hospitalidad sincera y atención artesanal al detalle.
En el corazón de la capital, The St. Regis Mexico City domina el Paseo de la Reforma como un ícono del lujo urbano. Su elegancia moderna, sus terrazas con jacuzzi y su servicio impecable lo convierten en un clásico atemporal. Mientras tanto, The St. Regis Kanai Resort, enclavado en la Riviera Maya, ofrece una atmósfera etérea: madera, piedra caliza y arte local dan forma a un templo junto al mar donde cada amanecer parece pintado a mano.
Chile, Colombia y el Caribe: lujo con acento local
En Santiago, The Ritz-Carlton (One Key) conjuga el refinamiento europeo con la calidez chilena. Desde su spa panorámico hasta su gastronomía inspirada en los Andes, el hotel redefine el confort con discreción y estilo.
W Bogotá, por su parte, celebra la modernidad colombiana con una energía audaz. Inspirado en la leyenda de El Dorado, su diseño dorado y su ambiente vibrante reflejan el espíritu contemporáneo de la capital: creativo, diverso y profundamente orgulloso de su herencia.
En el Caribe, la sofisticación adopta un ritmo más pausado. Dorado Beach, a Ritz-Carlton Reserve (Puerto Rico) es un enclave de elegancia descalza frente al mar, con 660 hectáreas que alguna vez pertenecieron a Laurance Rockefeller. Aquí, la gastronomía es una experiencia de viaje en sí misma, desde la parrilla artesanal de COA hasta la cocina mediterránea de Encanto.
Y en República Dominicana, The St. Regis Cap Cana fusiona el lujo cosmopolita con el alma caribeña: playas vírgenes, arquitectura tropical y un servicio que traduce la calidez dominicana en puro arte de recibir.
Más que hoteles, guardianes de la experiencia
Los hoteles reconocidos por la Guía MICHELIN Key 2025 no solo ofrecen estancias; ofrecen historias. Son lugares donde el lujo se traduce en sensaciones, donde el diseño no eclipsa al entorno, sino que lo celebra.
Marriott International reafirma así su liderazgo en la región con una colección que no busca impresionar, sino inspirar. Desde las montañas del Valle Sagrado hasta las playas de Cap Cana, cada propiedad es un punto de encuentro entre cultura, hospitalidad y belleza.
Porque, al final, los grandes viajes no se miden en kilómetros… sino en momentos que se quedan para siempre encendidos en la memoria.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes



































