Aunque estas poblaciones no resultaron afectadas con el sismo del 10 de agosto, la actividad turística se ha visto afectada. Se presentan como alternativas para quienes quieran viajar de descanso.
Tras el terremoto del pasado 10 de agosto que afectó gravemente a los departamentos del Chocó, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca, las principales agremiaciones turísticas del país han hecho un llamado a los viajeros para que no cancelen sus planes de descanso y vacaciones en zonas no afectadas y a apoyar la reactivación económica de los destinos habilitados.
Paula Cortés, presidenta de la la Asociación Nacional de Agencias de Viajes (Anato), les pidió a los colombianos y extranjeros que no dejen de visitar los sitios turísticos que están aptos para el turismo, como una estrategia para proteger el empleo. Y junto con otros gremios como la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco) y la Asociación Colombiana de Turismo Responsable (Acotur) lanzaron la iniciativa ‘Turismo Solidario’, en la que explican que el regreso de los visitantes a las regiones afectadas podría convertirse en una alternativa para impulsar el mejoramiento del sector y su economía.
A ese llamado se suman varios empresarios del turismo del norte del Tolima como El Líbano, Murillo y Falan, donde no hubo afectaciones tras el terremoto y que se han visto seriamente afectados por la cancelación de reservas.
“Claro que entendemos que el terremoto es una tragedia nacional y que en estos momentos muchas personas no quieren viajar. Pero en el norte del Tolima, donde los empresarios hemos convertido a nuestra región en uno de los destinos más innovadores y visitados de Colombia, y donde no hubo afectaciones por el terremoto, estamos muy perjudicados”, expresó el periodista y escritor José Alberto Mojica Patiño, gerente de La Ranchita del Líbano: una casona cafetera que se destaca por la recuperación de la arquitectura heredada por los fundadores y colonos antioqueños y reconocido espacio cultural del municipio. De tener una ocupación mensual promedio del 60%, según Mojica, se redujo al 10.

“El turismo del Líbano pide auxilio. Llevamos seis años de esfuerzo para fortalecer el turismo en la región. El terremoto nos ha dado un duro golpe”, afirmó John Peña, gestor y director del Centro Recreacional Mineima y fundador de Mineima Travel. Su apuesta ha sido diversificar la oferta y demostrar que El Líbano tiene mucho más que ofrecer. En Mineima los visitantes encuentran restaurante, hospedaje y pasadías, pero también pueden emprender recorridos a caballo, conocer la ruta del café y la ruta de la miel, o excursiones hacia el Nevado del Ruiz o hacia los termales de La Campanita, en Murillo.
El problema, explica, es que la ausencia de turistas no significa que desaparezcan los gastos. “Los salarios de los empleados, los servicios públicos, el mantenimiento de las instalaciones y las demás obligaciones continúan llegando, haya o no haya operación”.
Murillo y la carretera más linda de Colombia
El municipio de Murillo, a media hora del Líbano, fue elegido en el 2025 por ONU Turismo como el pueblo rural más bello del mundo. Enamora con sus casonas centenarias, coloridas y levantadas en la arquitectura de ‘tabla parada’, y con el Nevado del Ruiz como telón de fondo. Y su carretera, que conduce a Manizales y que bordea el Parque Nacional de Los Nevados, en medio de tupidos bosques de frailejones, ha sido calificada como la más bella de Colombia. Pero también está sufriendo por la ausencia de visitantes.
Carlos Alberto Piraquive es el fundador de Villa Lore, uno de los atractivos turísticos más destacados de Murillo y del norte del Tolima gracias a su oferta gastronómica, a sus opciones de alojamiento en glamping y a su vista privilegiada al Nevado del Ruiz. “Estamos supremamente preocupados. El turismo en Murillo y sus alrededores se nos ha bajado bastante, sobre todo, porque la carretera abrió una nueva ruta para visitantes de ciudades como Manizales, Pereira y Cali, al igual que para sus residentes. La disminución de viajeros tiene un impacto directo sobre hoteles, restaurantes, operadores turísticos y pequeños emprendimientos”, expresó el empresario y añadió una invitación: “Queremos invitar a la gente para que retorne nuevamente y a disfrutar en todos estos lugares tan maravillosos que tiene no solamente Murillo, sino El Líbano”.
Las ruinas de la Ciudad Pérdida de Falan
Durante varios siglos, la selva ocultó las ruinas de Santa Ana, un antiguo enclave minero de las épocas de la Colonia en las montañas de Falan, en el norte del Tolima. Desde hace varios años, este lugar de naturaleza, arqueología, memoria y aventura ha recibido visitantes nacionales y extranjeros, pero también ha sufrido los efectos indirectos del terremoto.
Fernando Aguirre es el director de la Reserva Natural Ciudad Perdida de Falan. “Gracias a Dios, el terremoto no causó daños aquí en Falan”, afirma. Pero la llegada de visitantes ha disminuido considerablemente. Incluso, le han cancelado varias reservas para el mes de septiembre. “Quiero decirles a los turistas que aquí, así como en El Líbano y Murillo, todo está normal, todo está bien. No dejen de venir”.
Los incendios forestales no han llegado a esta zona
Otra de las preocupaciones e impedimentos de los turistas a la hora de viajar por el Tolima tiene que ver con los incendios forestales que se han presentado en este departamento en las últimas semanas, puntualmente en el sur, e incluso, en Ibagué, y que han dejado miles de hectáreas arrasadas y pérdidas económicas millonarias.
Sin embargo, las conflagraciones no han llegado a los destinos mencionados. En el corregimiento de Padilla, del municipio de Lérida y en inmediaciones de la población de Convenio, del Líbano, las conflagraciones han dejado más de 50 hectáreas quemadas pero han sido controladas, según el reporte oficial de este 7 de septiembre.