Cada victoria de la Selección Colombia no solo enciende la emoción en las tribunas. También despierta un fenómeno que se refleja en los aeropuertos, las plataformas de búsqueda y las maletas que comienzan a prepararse con la ilusión de vivir el Mundial en primera fila. La camiseta amarilla deja de ser únicamente un símbolo deportivo para convertirse en el pasaporte de miles de colombianos que deciden seguir a su equipo hasta cualquier rincón del planeta.
Ahora, el próximo destino tiene nombre propio: Vancouver. La ciudad canadiense, rodeada por montañas, bosques y el océano Pacífico, será el escenario donde Colombia enfrentará a Suiza este martes en los octavos de final del Mundial 2026. Y el entusiasmo por acompañar al combinado nacional ya comienza a sentirse mucho antes del pitazo inicial.
De acuerdo con Viajes Falabella, las búsquedas de vuelos hacia Vancouver crecieron más del 500 %, incluso antes de que Colombia asegurara oficialmente su clasificación tras el partido frente a Ghana. Una tendencia que confirma cómo el avance del equipo nacional continúa impulsando el turismo internacional entre los aficionados colombianos.
El comportamiento se suma al fenómeno registrado días atrás con Kansas, donde las búsquedas superaron el 1.000 % cuando la Selección disputó los dieciseisavos de final. Ahora, todas las miradas apuntan hacia Canadá, donde miles de seguidores sueñan con alentar al equipo en una nueva cita mundialista.
«El torneo ha evidenciado una gran participación de colombianos y, a medida que la Selección avanza en las diferentes fases, el entusiasmo de los viajeros se intensifica. No solo se refleja en el color amarillo de los estadios, sino también en el crecimiento de destinos como Kansas, donde las búsquedas aumentaron más del 1000 %. Ahora Vancouver, en Canadá, registra un repunte importante superior al 500 %, principalmente en servicios de vuelos incluso desde antes de conocerse el resultado del partido de dieciseisavos. Consideramos que la baja cotización del dólar ha favorecido esta dinámica y estimamos que la tendencia continuará hasta el partido final del Mundial, programado para el 19 de julio en Nueva York», afirmó Daniel Figueroa, gerente comercial de Viajes Falabella.
Más allá del fútbol, Vancouver representa uno de los destinos más atractivos de Canadá. Sus parques urbanos, el puerto, los barrios cosmopolitas y los paisajes naturales que rodean la ciudad convierten el viaje en una experiencia que combina deporte, cultura y naturaleza. Para muchos viajeros, acompañar a la Selección también significa descubrir un destino que figura entre los más valorados del mundo por su calidad de vida y belleza escénica.
Para quienes aún desean emprender el viaje, Viajes Falabella ofrece paquetes desde Bogotá entre el 5 y el 9 de julio, con tarifas desde $4.997.096 por adulto. La propuesta incluye alojamiento en el Sheraton Vancouver Wall Centre, vuelos operados por Alaska Airlines, equipaje, impuestos y cargos, facilitando una experiencia organizada para quienes desean concentrarse únicamente en disfrutar del Mundial.
Quienes prefieran diseñar su propio itinerario también encuentran alternativas para reservar los servicios de manera independiente. Actualmente existen opciones de vuelos de ida y regreso desde Bogotá desde $4.958.549, mientras que el alojamiento en el Pinnacle Hotel Harbourfront, ubicado a solo tres kilómetros del estadio donde jugará Colombia, se encuentra disponible desde $3.329.004 para las mismas fechas.
El creciente interés por viajar confirma que el Mundial sigue impulsando uno de los fenómenos más importantes del turismo deportivo. Cada clasificación de Colombia no solo representa un logro futbolístico, sino también una oportunidad para que miles de personas conviertan una pasión compartida en una experiencia de viaje inolvidable.
Mientras el balón continúa rodando en Norteamérica, también despegan vuelos cargados de ilusión. Porque cuando juega Colombia, no solo se llena un estadio de amarillo. También se escriben nuevas historias en los aeropuertos, en las calles de ciudades lejanas y en los corazones de quienes entienden que algunos viajes comienzan con un gol y terminan convirtiéndose en recuerdos para toda la vida.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes




































