Hay viajes que se planean por descanso… y otros que nacen de la emoción. En 2026, Colombia se consolida como un escenario donde la música, los festivales y los grandes espectáculos están redefiniendo la forma de viajar. Cada concierto se convierte en una excusa para moverse, descubrir y vivir una ciudad desde una energía distinta.
Así lo confirma Viajes Falabella, que ha venido analizando cómo la agenda cultural impacta directamente en las decisiones de los viajeros. Hoy, el turismo y el entretenimiento no solo conviven, sino que se potencian.
El ejemplo más claro se vivió el año pasado con Shakira en Barranquilla, donde las reservas crecieron un 150% durante sus conciertos. Y este año, la historia se repitió en Medellín con Bad Bunny, atrayendo a más de 100 mil visitantes y confirmando que los grandes espectáculos son, hoy, motores del turismo.
Pero si hay un evento que está marcando el pulso del 2026 es el esperado regreso de BTS con su gira BTS WORLD TOUR ARIRANG. Con dos fechas confirmadas en Bogotá el 2 y 3 de octubre, la capital ya comienza a sentir el impacto. Desde el anuncio de la gira, las búsquedas hacia la ciudad aumentaron de manera significativa, anticipando una alta demanda tanto nacional como internacional.
Viajeros provenientes de ciudades como Medellín, Barranquilla y Cali, así como de países como Panamá, Argentina y Venezuela, ya están organizando su llegada a Bogotá, consolidándola como un epicentro cultural y turístico gracias a un fenómeno global que trasciende la música.
Y no es solo BTS. Festivales como Festival Estéreo Picnic, Festival Cordillera y La Solar siguen fortaleciendo esta tendencia, posicionando a Colombia como un destino vibrante para quienes buscan experiencias que combinan viaje y emoción.
En este contexto, planear con tiempo se convierte en la clave para vivir la experiencia sin contratiempos. “Nuestra recomendación es reservar con antelación, ya que hacerlo puede representar hasta un 35% de ahorro en los viajes”, explica Daniel Figueroa, gerente comercial de Viajes Falabella.
La estrategia es clara: buscar fechas con flexibilidad, aprovechar paquetes turísticos que integren vuelo y alojamiento, y no descartar opciones como escalas, que pueden reducir significativamente los costos. Hoy, viajar bien no solo depende del destino, sino de cómo se construye la experiencia desde el inicio.
Además, la posibilidad de acceder a asesoría personalizada, beneficios financieros y múltiples canales de atención permite que cada viajero diseñe su recorrido a medida, ajustándolo a sus tiempos, presupuesto y expectativas.
Porque al final, estos viajes no se tratan solo de asistir a un concierto. Se trata de lo que ocurre antes, durante y después. De recorrer una ciudad que vibra al ritmo de la música, de compartir con miles de personas la misma emoción y de convertir un evento en una experiencia que se queda para siempre.
En 2026, Colombia no solo suena… también se recorre. Y cada escenario es una invitación abierta a viajar con el corazón listo para vibrar.
