En un esfuerzo por hacer del país un destino más accesible, diverso y respetuoso, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, junto a Fontur y la Cámara de la Diversidad, lanzaron el programa ‘Rutas con Orgullo’, una iniciativa que promete transformar el panorama del turismo para la comunidad LGBTIQ+ en Colombia.
El 18 de diciembre de 2024, Bogotá fue el escenario de esta presentación que no solo tiene como objetivo mejorar la experiencia turística de las personas LGBTIQ+, sino también fortalecer las políticas públicas en torno a la inclusión en varias ciudades del país, como Bogotá, Cali, Medellín, Pereira, Cartagena, Villavicencio, San Andrés y Neiva. Este proyecto, pionero en la región, cuenta con una inversión de $1.216 millones de pesos y marca un hito en el compromiso del gobierno por promover la igualdad en todos los sectores.
El viceministro de Turismo (E), Juan Manrique Camargo, expresó con firmeza que la creación de este programa es un reflejo del “Gobierno del Cambio”, que busca estructurar un turismo inclusivo. «Estamos dando un gran paso hacia una cultura de trato igualitario, y en ese camino, el turismo tiene un papel fundamental”, aseguró. A través de ‘Rutas con Orgullo’, el país busca democratizar el acceso al turismo y garantizar que todas las personas, sin importar su orientación sexual o identidad de género, puedan disfrutar de experiencias turísticas sin barreras.
El primer paso de este ambicioso proyecto se encuentra en una encuesta dirigida a la comunidad LGBTIQ+, un sondeo que busca conocer sus intereses, expectativas y necesidades turísticas. Felipe Cárdenas, presidente de la Cámara de la Diversidad, destacó la importancia de este diagnóstico inicial. “Queremos entender mejor qué busca y necesita nuestra comunidad cuando viaja, porque el turismo debe adaptarse a todos”, comentó. Además, el presidente subrayó que las personas LGBTIQ+ representan un sector clave en el mercado turístico, destinando una parte significativa de sus ingresos a este rubro, lo que convierte al turismo en una de las industrias más inclusivas del país.
El enfoque del programa no se limita únicamente a promover un turismo más inclusivo, sino que también reconoce las particularidades de la comunidad LGBTIQ+ como un grupo diverso con diferentes preferencias y expectativas. Un informe reciente de la firma CMI Community Marketing revela detalles que podrían marcar la diferencia en la oferta turística del país. Mientras que las mujeres lesbianas y bisexuales tienden a preferir destinos tranquilos y menos masificados, los hombres gay y bisexuales se inclinan por lugares exclusivos y vibrantes, donde puedan socializar. Por su parte, las personas transgénero, no binarias y transexuales valoran, por encima de todo, un lenguaje inclusivo tanto en el trato personal como en la señalización pública.
Este diagnóstico es solo el primer paso de un proyecto mucho más ambicioso. La segunda fase de ‘Rutas con Orgullo’ llevará a la creación de la Guía de Turismo LGBTIQ+ de Colombia, una herramienta esencial para posicionar al país como un referente de turismo inclusivo en América Latina y el mundo. Esta guía no solo será un recurso para los viajeros, sino también para los operadores turísticos, para los cuales se están desarrollando capacitaciones y recursos orientados a mejorar la calidad del servicio que se ofrece a la comunidad LGBTIQ+.
‘Rutas con Orgullo’ no es solo una estrategia de marketing turístico, sino una propuesta que respeta y valora la diversidad, y que está alineada con el marco legislativo inclusivo de Colombia. El turismo inclusivo es una apuesta no solo económica, sino también ética, que contribuye al bienestar de todos los ciudadanos.
Con un futuro que se proyecta cada vez más diverso e inclusivo, Colombia está dando ejemplo al mundo al reconocer que la belleza de sus paisajes, su cultura vibrante y su hospitalidad no tiene fronteras, ni para géneros, ni para orientaciones sexuales. Y, sin duda, con ‘Rutas con Orgullo’, el país está en el camino correcto para convertirse en un destino turístico donde todos se sientan bienvenidos y respetados.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes



































