Viajar sigue siendo, para millones de argentinos, una forma de respirar distinto. Un escape emocional en medio de la rutina, una pausa necesaria frente al estrés cotidiano y, sobre todo, una oportunidad de reconectar con el mundo y consigo mismos. Aunque el contexto internacional atraviesa momentos de incertidumbre marcados por conflictos geopolíticos, tensiones globales y desafíos económicos, el deseo de descubrir nuevos destinos permanece intacto en Argentina. Así lo confirma el más reciente informe Global Holiday Barometer 2026 presentado por Europ Assistance junto a Ipsos.
El estudio, realizado en 26 países entre el 27 de febrero y el 7 de abril de 2026, dibuja el retrato de un nuevo viajero argentino: más racional, más estratégico y profundamente emocional a la hora de planear sus vacaciones. Un turista que sigue priorizando las experiencias, pero que ahora analiza con más cuidado cuándo, cómo y hacia dónde viajar.
Los argentinos no renuncian a viajar
A pesar del escenario económico y global, el 81% de los argentinos mantiene una predisposición positiva hacia los viajes en 2026, una de las cifras más altas de América Latina. Además, el 47% asegura tener una marcada intención de concretar vacaciones durante este año.
Argentina iguala a México en intención de viaje y supera a Brasil, consolidándose como uno de los mercados latinoamericanos donde viajar sigue ocupando un lugar prioritario en la vida de las personas.
Sin embargo, el informe también revela un comportamiento mucho más racional. Aunque el 77% de los argentinos realiza al menos un viaje anual por ocio, la mayoría concentra sus vacaciones en pocas ocasiones: el 43% hace un solo viaje al año y el 25% viaja dos veces anualmente.
Las vacaciones ya no se deciden impulsivamente. Hoy se planean con más análisis, más comparación de precios y una evaluación constante de costos y riesgos.
Viajar como bienestar emocional
El informe deja claro que para los argentinos el viaje sigue teniendo una carga profundamente emocional. Más allá del destino o el lujo, lo que buscan es bienestar.
Entre las principales motivaciones aparecen relajarse, escapar de la rutina diaria, reducir el estrés, descubrir nuevos lugares, generar recuerdos memorables, probar gastronomías distintas y conectar con otras culturas.
Cada viaje representa una experiencia emocional que ayuda a romper con el ritmo acelerado de la vida cotidiana. Esa necesidad de desconexión continúa siendo uno de los motores más fuertes del turismo argentino.
“Las ganas de viajar siguen siendo fuertes e intactas, a pesar de decisiones cada vez más difíciles y del costo de vida, que continúa siendo una de las principales preocupaciones a nivel global”, explicó Virginie Babinet.
La seguridad ahora pesa más en las decisiones
Uno de los cambios más importantes que revela el estudio tiene relación con la percepción de seguridad. En un contexto internacional marcado por guerras, conflictos armados e incertidumbre geopolítica, los viajeros comienzan a evaluar con mayor cuidado los destinos que eligen.
La percepción de riesgo se convierte cada vez más en un factor decisivo al momento de planear vacaciones. Hoy los viajeros no solo analizan precios o experiencias, también buscan tranquilidad, estabilidad y confianza antes de reservar.
El informe señala que las decisiones turísticas están cada vez más influenciadas por factores externos vinculados al contexto global, una tendencia que ya comienza a transformar la industria internacional de los viajes.
Tecnología e inteligencia artificial transforman el turismo
El nuevo viajero argentino también está profundamente conectado con la tecnología. El 71% de los turistas en Argentina utiliza herramientas de inteligencia artificial para planear, buscar o gestionar sus viajes.
Las plataformas digitales, aplicaciones y asistentes virtuales se consolidan como aliados clave para comparar precios, descubrir destinos, organizar itinerarios y encontrar promociones.
“Esta edición muestra un viajero más racional y planificado, en un contexto marcado por la incertidumbre global y la transformación tecnológica”, afirmó Alejandro Caballero.
El avance digital está modificando la forma en que las personas sueñan y organizan sus vacaciones, generando un turismo mucho más informado y estratégico.
El costo de vida sigue condicionando las vacaciones
Aunque las ganas de viajar siguen presentes, la realidad económica continúa siendo un factor determinante. Entre quienes deciden no viajar en 2026, las principales razones están relacionadas con la dificultad para afrontar los costos, la necesidad de ahorrar y la decisión de postergar vacaciones para otro momento.
El viajero argentino parece vivir una dualidad permanente: el deseo de descubrir el mundo sigue intacto, pero las decisiones financieras son cada vez más cuidadosas.
Aun así, el informe confirma que viajar continúa siendo una prioridad emocional para millones de argentinos. Porque incluso en tiempos de incertidumbre, las experiencias, los recuerdos y la posibilidad de desconectarse siguen teniendo un valor imposible de reemplazar.
Y en medio de ese escenario global cambiante, Europ Assistance deja una conclusión clara: el viajero argentino de 2026 no dejó de soñar con viajar. Simplemente aprendió a hacerlo de una manera más consciente, estratégica y profundamente humana.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes


































