El 20 de diciembre de 2025, cuando más de 42.000 viajeros cruzaron en un solo día los aeropuertos dominicanos, la isla entendió que algo extraordinario estaba ocurriendo. No fue un golpe de suerte ni un espejismo estadístico. Fue el punto más alto de un año complejo, desafiante y, finalmente, histórico para el turismo del Caribe.
“Este ha sido el mejor año de la historia del turismo de la República Dominicana”, proclamó el ministro de Turismo, David Collado, al presentar el balance oficial de 2025. Las cifras lo confirman: 11.676.901 visitantes eligieron la isla en un contexto global marcado por guerras, inflación, cambios políticos y caídas significativas en otros destinos tradicionales de la región.

Un año difícil… y decisivo
El 2025 no fue sencillo. La incertidumbre generada por el nuevo gobierno de Estados Unidos impactó directamente el comportamiento del mercado turístico. Países como México registraron caídas del 17% al 20% en el mercado estadounidense; Jamaica también sufrió descensos sensibles. Para República Dominicana, donde más del 50% del turismo depende de viajeros norteamericanos, el riesgo era enorme.
“Tuvimos meses luchando para quedar positivos en el turismo aéreo”, reconoció Collado. Sin embargo, la historia cambió en el último trimestre: noviembre y diciembre cerraron con crecimiento de doble dígito del mercado estadounidense, recuperando terreno cuando más se necesitaba.
La clave, según el propio ministro, fue no dejar nada al azar. “Aquí no hay improvisación. Hay un equipo que analiza todos los días quién llega, desde dónde llega y por qué aeropuerto”, explicó, subrayando el papel del centro de inteligencia turística y la sólida alianza público-privada que sostiene al sector.

Punta Cana, la gran puerta del Caribe
Si hay un nombre que resume el éxito turístico dominicano, ese es Punta Cana. En 2025, este destino concentró el 61% de todos los turistas que llegaron vía aérea, con 5.5 millones de pasajeros, y creció un 8% frente a 2024. En comparación con 2019, el aumento supera el 30%, consolidando a la zona como uno de los hubs turísticos más importantes del hemisferio.
Pero el crecimiento no se limita a un solo punto del mapa. Aeropuertos como Las Américas, Cibao, Puerto Plata, La Romana y Samaná siguen aportando a una red que en 2025 alcanzó un hito: 69.724 vuelos en el año, la cifra más alta jamás registrada. Hoy, República Dominicana recibe más de 6.000 vuelos mensuales, con una ocupación cercana al 85%.
El dato habla por sí solo: en un país de poco más de 10.5 millones de habitantes, llegan diariamente decenas de miles de viajeros, atraídos por playas, sí, pero también por una identidad cultural viva, hospitalaria y profundamente caribeña.
Colombia: un socio clave en este récord histórico

Dentro de este crecimiento, Colombia ocupa un lugar protagónico. En 2018 y 2019, apenas 70.000 colombianos viajaban anualmente a la isla. En 2025, la cifra se acercó a los 400.000 visitantes, con un crecimiento del 19,1% frente al año anterior.
Colombia se consolida así como uno de los mercados estratégicos para República Dominicana, junto a Argentina —que creció más del 62%, alcanzando casi medio millón de visitantes—, México y Brasil. “Cuatro de los seis países que más crecieron son del Cono Sur”, destacó el ministro, confirmando que la diversificación fue decisiva para amortiguar la caída de otros mercados tradicionales.
Para el viajero colombiano, la isla se ha convertido en un destino cercano, bien conectado, culturalmente afín y cada vez más diverso: desde Punta Cana hasta Samaná, desde Santo Domingo hasta La Romana, el país ofrece experiencias que van más allá del resort.
Más que cifras: la experiencia dominicana
En diciembre de 2025, 1.392.649 visitantes llegaron al país, el mejor mes en la historia del turismo dominicano. De ellos, 976.747 lo hicieron vía aérea, rozando por primera vez el millón en un solo mes. Nunca antes la República Dominicana había alcanzado semejante volumen.
A esto se suma el auge del turismo de cruceros: 2.815.732 cruceristas en todo el año, convirtiendo al país en el tercer destino de cruceros del Caribe, solo detrás de Bahamas y Cozumel. Puertos como Taino Bay, Amber Cove y el emergente Cabo Rojo en Pedernales están llevando el turismo a zonas históricamente excluidas del desarrollo hotelero.
“El turismo de cruceros se está desarrollando en zonas no hoteleras”, aclaró Collado, subrayando su impacto social y territorial.

El rostro humano del éxito
Detrás de los números hay personas. Un 92% de los visitantes asegura que regresaría a República Dominicana, y un 61% la recomienda, convirtiéndose en embajadores espontáneos del destino. El turismo joven crece, las familias siguen siendo el principal segmento y la ocupación hotelera promedio del año alcanzó un sólido 71%, incluso con la entrada de casi 3.000 nuevas habitaciones.
Pero también hay una historia de liderazgo. David Collado no solo presentó cifras: contó un proceso. Más de 102 roadshows internacionales, presencia constante en ferias de turismo en Europa, América Latina y Norteamérica, reuniones con aerolíneas, bancos, turoperadores y agentes de viajes. “Hemos trabajado con amor, transparencia y dedicación”, afirmó, visiblemente emocionado.

Una isla que sigue llamando
República Dominicana no es solo el destino más visitado del Caribe; es hoy un caso de estudio sobre resiliencia turística. En un mundo inestable, la isla apostó por abrirse, innovar y confiar en su gente. El resultado: más de 11,6 millones de visitantes, una participación colombiana en constante crecimiento y una marca país que ya se ubica entre las más buscadas del planeta.
Viajar a República Dominicana en 2025 no fue solo vacacionar. Fue ser testigo de un momento histórico. Y todo indica que este viaje apenas comienza.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes



































