¿Puede un brunch ser algo más que una comida tardía? En Bogotá, la respuesta es sí. Cada domingo, en distintos rincones de la ciudad, se enciende una pequeña fiesta para el paladar. Pero entre tantas opciones, hay una que comienza a destacarse como una experiencia sensorial que va más allá del plato.
En una ciudad que abraza lo cosmopolita sin dejar de lado sus raíces, el brunch se ha convertido en un ritual. Es el plan perfecto para el reencuentro con amigos, un espacio para el descanso familiar o, incluso, un momento de indulgencia propia. Bogotá ofrece cada vez más propuestas, pero una nueva opción está conquistando corazones (y estómagos): el brunch dominical del NH Collection Bogotá WTC.
Ubicado en uno de los corredores empresariales más importantes de la ciudad, este hotel ha decidido transformar sus domingos en una experiencia culinaria sofisticada y auténtica, en la que los sabores del Mediterráneo se funden con ingredientes colombianos seleccionados con criterio y respeto por el origen. No es un buffet más. Es un recorrido diseñado con intención, una celebración del producto local y del arte de reinterpretar lo nuestro.

Un menú que cuenta historias
Cada detalle del brunch habla de la identidad del NH Collection WTC: cocina de autor, técnica refinada, ingredientes autóctonos y creatividad que despierta los sentidos. La propuesta está disponible todos los domingos, de 11:00 a.m. a 3:00 p.m., y ha sido pensada para quienes desean algo más que saciar el hambre: quieren recordar lo que comieron.
Desde la entrada, las estaciones temáticas invitan a explorar sin prisa. La Estación de Jugos y Ensaladas combina vegetales frescos y frutas locales con un rincón healthy donde cada persona puede crear bebidas funcionales con espinaca, zanahoria o remolacha. En paralelo, la panadería y bollería artesanal, los jamones y quesos curados, y los crepes y waffles abren la puerta al disfrute sin remordimientos.
Y ahí viene el alma del brunch: la cocina en vivo. El Cooking Show Colombiano ofrece patacones, arepas, y calentados con toppings como carne desmechada, hogao o chicharrón. La Estación de Huevos presenta versiones que honran la creatividad local: desde la “Cacerola Típica” con huevos escalfados en salsa criolla, hasta la “Tosta de Paipa” y un sándwich de pastrami en focaccia de coco. Todo bajo el marco de una cocina que dialoga con el origen, pero se proyecta hacia el futuro.
Entre los platos fuertes, destacan creaciones como el “Mignón Cartagenero”, un risotto de coco con espárragos y vegetales locales, o bandejas para compartir con fritos típicos: empanadas, arepas moradas, aborrajados y deditos de queso. Y para el cierre, la Estación Dulces del Alma presenta postres que despiertan recuerdos: torta de pistacho, bananitos de cocada, alfajores y cheesecakes de temporada.
Brindis sin límites
El brunch incluye una selección de coctelería ilimitada que combina clásicos como Mimosas, Aperol Spritz y Bloody Marys, con creaciones originales como el “Pink Tropical” (ron de coco con jugo de naranja y hielo de frutos salvajes), el “Champagne Lavander” (vodka y puré de pera con lavanda) y el refrescante “Colombian Spritzer”, que mezcla almíbar de frutas colombianas, vino espumoso y soda de lima.
Un plan para todos
Además de su propuesta gastronómica, el brunch del NH Collection Bogotá WTC es pet-friendly, ideal para quienes disfrutan compartir con sus mascotas. Los niños también tienen un lugar especial, con precio reducido ($65.000) y una experiencia amigable y familiar. Para adultos, el valor completo es de $125.000 e incluye todas las estaciones y coctelería ilimitada.
Este nuevo brunch no solo posiciona al hotel como un referente gastronómico de la ciudad, sino que invita a mirar los domingos con otros ojos. Porque en una ciudad como Bogotá, donde cada esquina ofrece un plan, encontrar una experiencia que une lo local, lo internacional y lo afectivo se vuelve un verdadero lujo.
¿Dónde empieza tu próximo domingo inolvidable?
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes



































