Hay momentos que ponen a prueba la fortaleza de un destino turístico. No por la magnitud de una emergencia, sino por la manera en que se responde a ella. Lo ocurrido recientemente en el hotel Viva Wyndham Dominicus Beach, en Bayahíbe, República Dominicana, es precisamente un ejemplo de cómo la preparación, la coordinación y el compromiso con la seguridad pueden marcar la diferencia.
En las primeras horas del incidente, los protocolos de emergencia fueron activados de manera inmediata. Mientras las llamas avanzaban sobre algunas áreas de la propiedad, cientos de trabajadores, organismos de socorro y autoridades se movilizaron con un mismo objetivo: proteger vidas humanas.
El resultado habla por sí solo. Un total de 1.690 personas, entre huéspedes, colaboradores y contratistas, fueron evacuadas de manera segura y ordenada. No hubo improvisación. Hubo entrenamiento, coordinación y una respuesta efectiva que permitió actuar con rapidez en una situación compleja.
La articulación entre el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), los cuerpos de bomberos, la Defensa Civil, la Policía Nacional, el Ministerio de Turismo y las autoridades locales demostró la capacidad que tiene la República Dominicana para enfrentar eventos inesperados sin comprometer la seguridad de quienes visitan el país.
Al mismo tiempo, hoteles vecinos, el Clúster Turístico La Romana-Bayahíbe y diferentes actores del sector privado se unieron para garantizar la reubicación de los huéspedes y brindarles acompañamiento permanente. La solidaridad y el profesionalismo fueron protagonistas en una jornada desafiante.
Pero más allá de la emergencia, hay un mensaje que merece ser resaltado: la República Dominicana sigue abierta al turismo.
El incidente se registró en una propiedad específica y fue atendido de manera puntual. Mientras tanto, los principales destinos turísticos del país continúan operando con total normalidad. Punta Cana, La Romana, Bayahíbe, Samaná, Puerto Plata, Santo Domingo y los demás polos turísticos mantienen activas sus operaciones, recibiendo visitantes de todo el mundo bajo los estándares de calidad y seguridad que han convertido al país en uno de los destinos líderes del Caribe.
Quienes han visitado República Dominicana saben que su atractivo va mucho más allá de sus playas de arena blanca y aguas turquesas. Es un país que enamora por la calidez de su gente, por su riqueza cultural, por su gastronomía, por la diversidad de experiencias que ofrece y por la pasión con la que recibe a cada viajero.
Lo ocurrido en Bayahíbe deja una enseñanza positiva para la industria turística: los sistemas de prevención funcionan cuando existe preparación. La capacidad de evacuar de forma segura a casi 1.700 personas, coordinar recursos de distintas instituciones y garantizar la continuidad de las operaciones turísticas es una demostración clara de resiliencia y profesionalismo.
Hoy, mientras continúan las investigaciones para determinar las causas exactas del incidente, República Dominicana envía un mensaje de confianza al mundo. El país mantiene firme su compromiso con la seguridad de sus visitantes y continúa fortaleciendo sus protocolos para ofrecer experiencias memorables en un entorno seguro y confiable.
Para quienes tienen sus próximas vacaciones planeadas en este paraíso caribeño, la invitación sigue vigente. Las playas siguen brillando bajo el sol, los hoteles continúan recibiendo huéspedes, la hospitalidad dominicana permanece intacta y la magia de sus destinos continúa esperando a millones de viajeros.
Porque viajar también es confiar. Y República Dominicana ha demostrado que está preparada para cuidar de quienes la eligen como su hogar lejos de casa.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes
