Hay viajes que se recuerdan por los lugares, y otros —los verdaderamente memorables— por cómo nos hicieron sentir. En esa delgada línea entre el destino y la emoción, Marriott International ha construido una narrativa que hoy resuena con fuerza en la voz más importante de la industria: la de los propios viajeros.
Los Condé Nast Traveler Readers’ Choice Awards no son solo un reconocimiento más. Son el reflejo directo de miles de personas alrededor del mundo que, desde su experiencia personal, eligen los lugares que lograron tocar algo más profundo que la simple estadía. En 2026, estas votaciones vuelven a confirmar una tendencia clara: la hospitalidad ya no se mide solo en lujo, sino en conexión, autenticidad y memorias que permanecen.
En este escenario, múltiples propiedades de Marriott en Latinoamérica emergen como protagonistas, consolidando una presencia que no solo es consistente, sino profundamente emocional.
En Colombia, dos hoteles se alzan como referentes de esta experiencia contemporánea. The Brown Guatapé Autograph Collection, rodeado de naturaleza y paisajes que parecen irreales, y W Bogota, un ícono urbano donde el diseño, la energía y la sofisticación dialogan con la ciudad. Ambos han sido nominados en la categoría hotel para el mercado del Reino Unido, demostrando que Colombia no solo se visita: se vive.
Más al sur, en Perú, la experiencia se multiplica. JW Marriott Lima y JW Marriott El Convento Cusco destacan con nominaciones tanto en Estados Unidos como en Reino Unido, un doble reconocimiento que habla de su capacidad para conquistar culturas distintas. A ellos se suman joyas como Tambo del Inka a Luxury Collection, The Westin Lima y Paracas a Luxury Collection Resort, que amplían la presencia peruana en las listas, reafirmando al país como un destino donde la hospitalidad se convierte en arte.
En Ecuador, el JW Marriott Quito se posiciona con nominaciones en ambos mercados, mientras que en Panamá, el JW Marriott Panama y el W Panama consolidan su presencia tanto en la categoría hotel como en el imaginario del viajero global. A ellos se suman propuestas de resort como The Santa Maria a Luxury Collection y The Buenaventura Autograph Collection, donde el descanso se convierte en experiencia sensorial.
La ruta continúa hacia Costa Rica, un destino donde la naturaleza y el lujo conviven en equilibrio perfecto. Allí, propiedades como Westin Reserva Conchal y W Costa Rica destacan tanto en Estados Unidos como en Reino Unido. También aparecen Costa Rica Marriott Hacienda Belen, Los Sueños Marriott Ocean & Golf Resort y El Mangroove Autograph Collection, junto con el exclusivo Nekajui a Ritz-Carlton Reserve, todos reflejando una misma esencia: experiencias que trascienden lo esperado.
Estas nominaciones no son cifras aisladas, son señales. Indican que el viajero contemporáneo busca algo más que comodidad: busca historias, identidad, conexión con el entorno. Busca hoteles que no sean solo un lugar donde dormir, sino espacios donde cada detalle tenga sentido.
Y en ese nuevo lenguaje del turismo, donde la emoción es la verdadera moneda de cambio, Marriott International no solo participa… lidera.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes



































