Hay lugares que terminan convirtiéndose en parte de la memoria de una ciudad. The Rink, la tradicional pista de patinaje del Rockefeller Center, es uno de ellos. Durante nueve décadas, sus pistas han sido escenario de encuentros familiares, citas, celebraciones y recuerdos de millones de visitantes que han encontrado en el hielo una de las experiencias más representativas del invierno neoyorquino.
Este año, la historia continúa con una temporada especial que comienza el 10 de octubre de 2026, cuando The Rink vuelva a recibir a patinadores para celebrar sus 90 años con nuevas experiencias que buscan renovar una tradición que sigue vigente entre quienes visitan Nueva York.
La celebración tendrá uno de sus principales atractivos a partir del 14 de noviembre, cuando el Rockefeller Center estrene una nueva y ampliada Skate House, acompañada por un VIP Skate Lounge con servicio de comidas y bebidas.
El programa VIP Skate también llega renovado. Los visitantes podrán contar con acceso prioritario a la pista, espacios exclusivos de descanso, bebidas calientes, snacks de cortesía y algunas sorpresas propias de la temporada.
Una historia que comenzó como una atracción temporal
La historia de The Rink se remonta a 1936, cuando la pista fue concebida originalmente como una atracción temporal para atraer visitantes a la plaza exterior del Rockefeller Center.
Lo que comenzó como una iniciativa pasajera terminó convirtiéndose en uno de los escenarios más reconocidos de Nueva York y, con el paso de los años, la pista ha tenido diferentes usos. Ha sido cancha de tenis y de fútbol, pasarela de moda y hasta escenario para patinaje sobre ruedas.
Pero es sobre el hielo donde The Rink encontró su identidad más conocida.
Generaciones de neoyorquinos y viajeros han pasado por allí para patinar con familiares y amigos, tomar un chocolate caliente, disfrutar de los tradicionales chalets y, por supuesto, llevarse una de esas fotografías que terminan asociándose para siempre con un viaje a Nueva York.
Actualmente, más de un cuarto de millón de personas patinan cada año en The Rink, consolidándola como una de las experiencias más visitadas del Rockefeller Center.
Chalets para vivir el invierno desde otra perspectiva
La temporada también traerá de regreso los Holiday Chalets de Balsam Hill, que abrirán el 6 de noviembre y ofrecerán una ubicación privilegiada para contemplar tanto la pista como el famoso Árbol de Navidad del Rockefeller Center.
Los chalets privados tienen capacidad para grupos de hasta seis personas y cuentan con un menú creado por el chef Greg Baxtrom, de 5 Acres.
Y para marcar especialmente este aniversario, el Rockefeller Center estrenará el 20 de noviembre las Cabañas del 90º Aniversario de The Rink.
Serán seis nuevas cabañas con una propuesta más amplia que la experiencia tradicional de los chalets y capacidad para grupos de hasta ocho personas.
La combinación de hielo, gastronomía, luces y Navidad convierte esta zona del Rockefeller Center en uno de esos lugares donde el invierno neoyorquino adquiere una dimensión especial.
Patinar y mirar Nueva York desde las alturas
Una visita a The Rink también puede convertirse en el comienzo de un recorrido por otras experiencias del Rockefeller Center.
Muy cerca se encuentra Top of the Rock Observation Deck, uno de los miradores más conocidos de Nueva York, que actualmente cuenta con dos experiencias adicionales: The Beam, inspirada en la famosa fotografía de 1932 Lunch Atop a Skyscraper, y SKYLIFT, una plataforma al aire libre que eleva a los visitantes tres pisos sobre el techo del piso 70 del 30 Rock para ofrecer una vista panorámica de 360 grados.
Así, el plan puede comenzar sobre el hielo y terminar contemplando Manhattan desde las alturas.
Una tradición que sigue cambiando
Durante más de 90 años, el Rockefeller Center ha ocupado un lugar especial en el corazón de Nueva York. Concebido por John D. Rockefeller Jr. como una “ciudad dentro de la ciudad”, el complejo está conformado por 13 edificios conectados por una galería subterránea y hoy reúne restaurantes, tiendas, oficinas, entretenimiento y algunas de las atracciones más conocidas de la ciudad.
Durante la temporada navideña, además de The Rink, el complejo recibe el famoso Árbol de Navidad del Rockefeller Center y otras experiencias que hacen de este lugar uno de los puntos de encuentro más importantes de Nueva York.
Para quienes estén planeando un viaje a la ciudad durante los próximos meses, The Rink aparece nuevamente como uno de esos planes que combinan tradición, entretenimiento y ese ambiente invernal que hace diferente a Nueva York.
Las entradas para patinar ya están disponibles y tienen un precio de 22 dólares por persona.
Con 90 años de historia, The Rink demuestra que algunas tradiciones no necesitan quedarse en el pasado. Solo necesitan encontrar nuevas maneras de seguir sorprendiendo.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Turismo
