La emoción de un Mundial no se mide únicamente en goles. También se siente en los aeropuertos repletos de camisetas amarillas, en las largas conversaciones sobre posibles rivales, en las reservas de última hora y en la ilusión de miles de aficionados que sueñan con acompañar a la Selección Colombia allí donde la historia la lleve. Mientras la Tricolor continúa avanzando en el Mundial 2026, el entusiasmo de los colombianos ya comenzó a reflejarse en una tendencia que va mucho más allá de las canchas: el turismo deportivo vive uno de sus momentos más vibrantes.
La reciente victoria frente a República del Congo no solo fortaleció las aspiraciones deportivas del equipo nacional. También disparó el interés de los viajeros por los posibles escenarios donde Colombia disputará los dieciseisavos de final. Según datos de Viajes Falabella, las búsquedas de servicios turísticos hacia Kansas y Toronto aumentaron un impresionante 200% apenas se confirmó el triunfo colombiano, demostrando que el fervor futbolero tiene un impacto directo en la industria de los viajes.
La ruta más soñada por los aficionados conduce hoy hacia Kansas City. Si Colombia logra terminar como líder de su grupo, el próximo desafío será el 3 de julio en el icónico Arrowhead Stadium, un escenario que durante esos días se transformará en una auténtica fiesta latinoamericana. Allí, entre cánticos, banderas y una atmósfera electrizante, miles de colombianos podrían vivir una experiencia que trasciende el deporte. Viajes Falabella estima que un viaje para acompañar a la Selección, incluyendo vuelos y alojamiento por cinco noches, puede encontrarse desde poco más de siete millones de pesos, una inversión que para muchos aficionados representa la oportunidad de ser parte de un momento histórico.
Toronto aparece como el segundo escenario posible. Si Colombia finaliza en la segunda posición de su grupo, el camino conduciría al BMO Field de la ciudad canadiense el próximo 2 de julio. Más allá del partido, Toronto ofrece una experiencia cosmopolita única, donde la multiculturalidad convive con algunos de los paisajes urbanos más modernos de Norteamérica. La posibilidad de complementar el viaje con una visita a las Cataratas del Niágara convierte esta alternativa en una experiencia que combina deporte, naturaleza y descubrimiento.
«Este es un momento especialmente favorable para viajar al exterior gracias a la cotización del dólar por debajo de los $3.500, lo que genera un escenario atractivo para los viajes internacionales, dado que gran parte de la industria turística opera en esta divisa. Analizando el impacto histórico que hemos tenido durante los grandes eventos deportivos en el turismo, encontramos que cada vez más colombianos se animan a viajar en estas fases del torneo. De hecho, tras la victoria de Colombia frente a República del Congo, hemos registrado un incremento del 200% en las búsquedas de servicios turísticos hacia Kansas y Toronto, ciudades donde la Selección disputará los dieciseisavos de final», explicó Daniel Figueroa, gerente comercial de Viajes Falabella.
Lo que está ocurriendo alrededor del Mundial 2026 confirma una tendencia cada vez más fuerte: los grandes eventos deportivos se han convertido en motores de viaje capaces de movilizar miles de personas y generar experiencias que permanecen para siempre en la memoria. Porque acompañar a la Selección Colombia no significa únicamente asistir a un partido. Significa compartir abrazos con desconocidos que sienten los mismos colores, recorrer nuevas ciudades impulsados por la pasión futbolera y vivir historias que, años después, seguirán contándose como una de las mejores aventuras de la vida.
Mientras el balón continúa rodando y la ilusión crece con cada encuentro, Viajes Falabella observa cómo el turismo y el fútbol vuelven a encontrarse en un mismo escenario. Un lugar donde los sueños de millones de colombianos tienen pasaporte, equipaje y una sola dirección: seguir acompañando a la Tricolor en su camino por la Copa del Mundo.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes
