En un mundo donde el tiempo escasea y los afectos a veces se diluyen entre rutinas, regalarle un viaje a mamá no solo es un homenaje: es una manera de reconectar, sanar y decir “te amo” en el lenguaje más poderoso que existe: el de las experiencias compartidas.
Mayo siempre ha sido sinónimo de flores, abrazos, desayunos en la cama y tarjetas con mensajes tiernos. Pero más allá de los gestos tradicionales, algo ha ido cobrando fuerza en los últimos años: viajar con mamá como forma de celebración. No se trata solo de salir de casa, sino de construir recuerdos que duren más que cualquier objeto.
De acuerdo con FENALCO, el 65% de las madres en Colombia prefiere conmemorar este día especial acompañada de su familia. En un país donde el afecto suele expresarse en torno a la mesa o en un paseo al aire libre, el viaje se ha posicionado como un puente entre generaciones, un regalo emocionalmente valioso y profundamente significativo.
Más allá del destino: lo que realmente se celebra
La psicóloga clínica Ximena Pérez Arce lo explica con claridad: “Un viaje familiar es una pausa para nutrir el vínculo. En contextos distintos al hogar, sin las presiones diarias, madres e hijos pueden reconectarse desde el disfrute, la conversación y el descubrimiento mutuo”.
Viajar no solo alivia el cuerpo, también descansa el alma. Y eso, para una madre que ha sostenido miles de rutinas invisibles, es profundamente reparador. Regalarle esa pausa es decirle: tú también mereces descanso, aventura, contemplación.
Un homenaje que también cuida
Viajar con mamá no es solo una oportunidad de compartir, también es una forma de cuidar. Y cuando el viaje es en familia —con niños, con adultos mayores, con nuevas dinámicas— contar con respaldo es parte del acto amoroso. Luz Doris Bustamante, Country Manager de Universal Assistance Colombia, destaca un cambio significativo en los hábitos de viaje:
“Cada vez más familias buscan experiencias tranquilas y protegidas. Una madre quiere disfrutar, pero también sentirse segura. Por eso valoran tanto contar con asistencia médica, ayuda en imprevistos y acompañamiento integral durante el viaje”.
Universal Assistance ha visto crecer el interés por coberturas familiares que incluyan atención pediátrica, soporte para personas mayores y cobertura ante demoras o pérdidas. Porque el verdadero homenaje es también darles a ellas la posibilidad de viajar sin preocupaciones.
Tres destinos, un solo mensaje: gracias, mamá
Si aún no sabes cómo celebrar a mamá, aquí tres rutas dentro de Colombia que combinan descanso, belleza y conexión:
- Villa de Leyva: Un destino que habla en susurros. Ideal para caminar sin prisa, explorar su historia, disfrutar un vino local y simplemente estar.
- Cartagena de Indias: Entre murallas y brisa caribeña, todo se siente más ligero. Una escapada al mar puede ser el regalo perfecto para reencontrarse desde la ternura.
- Eje Cafetero: Salento, Filandia o Armenia son la excusa ideal para compartir un café en medio de la naturaleza. Mamás que aman lo auténtico, lo verde y lo local se sentirán como en casa.
El mejor homenaje no se empaca: se vive
En tiempos donde la vida pasa rápido y lo esencial a veces se posterga, viajar con mamá es una forma de frenar el reloj y abrir espacio para lo que realmente importa: estar presentes, escucharnos, reír juntos, agradecer sin decir demasiado.
Este mayo, más que un regalo, regalémosle a mamá una experiencia que la reconozca como mujer, como guía y como ser humano que también necesita ser cuidado. Porque un viaje puede durar unos días, pero el recuerdo de ese gesto vivirá para siempre.
Por: Carlos Amaya – Periodista de Viajes
